Nueva web por la reconstitución del comunismo

Nueva web por la reconstitución del comunismo
¡Desarrollemos la línea proletaria! ¡Viva la Revolución Socialista!

IV escuela provincial de formación

. lunes, 30 de julio de 2012
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Entre los próximos días del 16 al 20 de agosto, la Juventud Comunista de Almería, desarrollará su IV escuela provincial de formación, que constará de tres bloques:
  1. La reconstitución del Partido Comunista
  2. La evolución del marxismo y el revisionismo
  3. La toma del poder
La metodología que se empleará será la de la lectura individual (previa a la escuela) de los documentos base para que posteriormente se desarrollen debates sobre las temáticas a tratar, debates de los cuales se pretenden sacar unas síntesis por escrito para trasladar al Movimiento Comunista Español y que a la vez sirva de debate para el resto de destacamentos.

Para más información escribid a nuestro correo ujcealmeria@gmail.com

Aquí podrás descargar el documento para el debate: http://www.kaosenlared.net/component/k2/item/26325-iv-escuela-de-formaci%C3%B3n-de-la-juventud-comunista-de-almer%C3%ADa.html

Estos son los documentos que se tratarán  en esta escuela.

Primera sesión de formación del Círculo de Estudios Marxistas

. viernes, 20 de julio de 2012
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El próximo domingo 12 de agosto, a las 18:00, se desarrollará la primera sesión de formación del Círculo de Estudios Marxistas, en la sede de USTEA (C/ Jorge Guillen, nº 1-bajo, junto a la calle Manuel Azaña.

Se debatirá El Estado y la Revolución de Lenin, así como el texto El mito de la democracia:
una interpretación marxista de la dictadura y la democracia.

Hay que acudir con los textos preparados para un adecuado seguimiento y participación de los debates.

Enlaces a textos:

El Estado y la Revolución: http://www.marx2mao.com/M2M(SP)/Lenin(SP)/SR17s.html

El mito de la democracia: http://odiodeclase.blogspot.com.es/2012/07/el-mito-de-la-democracia-una.html

Jornada de movilización del 19 de julio

. jueves, 19 de julio de 2012
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Octavilla, redactada para la manifestación del 19 de julio a las 20:30 en Puerta Purchena.

LA CRISIS DEL SISTEMA Y LA JUVENTUD TRABAJADORA

La actual crisis económica está poniendo al orden día los límites del capitalismo y el cómo estos actúan en nuestro día a día.
El capitalismo en su actual grado de desarrollo (fase imperialista) tiende constantemente a la proletarización y la pauperización de quienes participan en la producción ¿qué significa esto? Que el capitalismo para mantener sus períodos de expansión necesita empobrecer a la clase trabajadora, hacer descender su nivel de vida y su poder adquisitivo en un proceso al que se une la necesidad objetiva de hacer descender a más sectores sociales a la posición del obrero asalariado (los profesionales, los autónomos…) que desprovisto de los medios de producción tiene que vender su fuerza de trabajo para sobrevivir. Esta tendencia general del capital (más obreros y más pobres) la vemos en todas partes: reducciones salariales, recortes sociales, cierres masivos de pequeñas empresas… en definitiva aumento de las filas de la clase obrera y descenso de nuestro nivel de vida. Cada vez somos más los obreros asalariados en el estado español y en el Mundo.
Las crisis del capital se producen generalmente como crisis de sobreproducción. Es decir, el capital para mantener sus ganancias y la extracción de plusvalía a los trabajadores necesita producir más y más hasta llegar a un punto en que el mercado no puede absorber todo lo que se produce. Los bancos mantienen esa producción ya que financian la compra de más productos haciendo aumentar el consumo (el mejor ejemplo es el mercado de la vivienda). Pero en el fondo están preparando las condiciones para que las consecuencias de la crisis, cuando estalle, sean más graves. Cuando ya es imposible dar salida a los productos estos se estancan y el capital financiero “desaparece”, los bancos no dan créditos ni hipotecas y el obrero obligado a consumir para mantener su puesto de trabajo es tildado como un “vividor” que estuvo por “encima de sus posibilidades”. La prensa convierte las crisis cíclicas de la producción capitalista en un problema individual y moral del trabajador “poco ahorrador” o del capitalista que invirtió mal.
Cuando las crisis estallan el capital necesita destruir fuerzas productivas, tanto mano de obra (despidos masivos) como empresas (cierres) para así dar salida a lo sobreproducido e iniciar otro ciclo de crecimiento y beneficio, esto es, reactivar el proceso de acumulación de capitales que necesariamente acabará en una nueva crisis. Es la constante de las crisis cíclicas del capitalismo.
En esta operación, los burgueses se ven obligados a cantar por la defensa de la libertad mundial, la patria amenazada, la civilización en peligro… para inventarse las guerras de rapiña. Invaden países donde exterminan a importantes segmentos de la población, destruyen sus fábricas y sus infraestructuras y así conquistan un nuevo mercado hacia el que exportar, para poder iniciar acumulación de capital. Hace un año la UE y EEUU decidieron bombardear Libia asesinando a cerca de 100.000 personas. Hoy las bombas sobre Siria hacen sonar los tambores de una guerra a gran escala contra Irán, donde morirán cientos de miles de obreros por las necesidades de un imperialismo en crisis que necesita guerra para poder invertir en industria militar, de equipamientos, construcción…

Y todo esto tiene su proyección política. Las crisis económicas hacen que el capital se reconfigure. El Estado es un órgano de opresión de la clase dominante, pero en su gestión también cristalizan las relaciones entre las clases que se benefician del sistema capitalista: la oligarquía financiera, la burguesía industrial, la pequeña burguesía, la aristocracia obrera… Y vemos como aprovechando el ataque al conjunto de la clase obrera, los sectores financieros e industriales aprovechan para atacar a los sindicatos mayoritarios (representantes de la aristocracia obrera) quitándoles poder dentro de la democracia capitalista al minimizar la fuerza de los convenios colectivos, reconfigurando las Cajas de Ahorro, etc. Esto que se lleva de forma democrática entre estas clases en el poder a través de debates parlamentarios, negociaciones, huelgas pacíficas, manifestaciones semi-festivas… incide de forma dictatorial sobre la clase obrera, pues ocurre que en las disputas entre la burguesía quien sirve siempre como carne de cañón es la clase obrera. Y así mientras CCOO, UGT, el PSOE, el PP, la CEOE… llevan cuatro años con la paz social en la boca, el proletariado sufre la violencia estructural de la dictadura parlamentaria con más de 1 millón de familias sin ningún tipo de ingreso, con más de 5 millones de obreros parados, con cientos de miles de migrantes españoles o extranjeros obligados a marcharse del país, con decenas de miles de familias que no pueden pagar la calefacción, que pasan hambre todos los días del año o que son expulsadas de su casa. Y que encima tienen que aguantar los insultos de la patronal y de los pesebreros de las tertulias de radio y TV.

En las metrópolis imperialistas los recortes de libertad se presentan irónicamente como salvación de la misma. Nuestra sociedad es desde hace tiempo un gran cuartel militar reaccionario donde se coartan los derechos a la vez que se constituyen ficheros ideológicos de la población, se convierte al ciudadano en un delator y confidente del Estado. La policía toma las calles y hace de cada acto político una persecución contra los sometidos por el régimen burgués. En tiempos de bonanza la persecución política se asume como defensa de la sociedad por parte del Estado frente a los radicales: antifascistas, okupas, abertzales, comunistas… en tiempos de crisis todos los trabajadores somos el enemigo, con independencia de nuestro nivel ideológico y organizativo, aunque la burguesía siempre tiende a descabezar a la clase persiguiendo a los más conscientes y mejor organizados, precisamente a los que tilda de radicales.
El gran capital interviene a los países con deudas. Antes se financiaban golpes militares en América y se aplaudía el genocidio de los campesinos y sus guerrillas. Hoy la “troika” impone gobiernos tecnócratas en Italia y dicta la subida del gasto militar a Grecia a la vez que le obliga a dejar en la calle a cientos de miles de trabajadores públicos. Panorama que en breve llegará al estado español.

Ante este duro paisaje la burguesía recrudece su ofensiva ideológica justificando toda operación contra la clase obrera: recortes en educación, despidos en masa, guerras en Oriente Próximo, cacerías policiales de inmigrantes “sin papeles” en Madrid o Barcelona, etc. Se busca crear la conciencia de que no hay salida posible, de que este es el único camino que la sociedad puede andar, el que pasa porque los trabajadores sigamos subordinados a los intereses de capital. Pero ¿es esto cierto? ¡No!
El régimen capitalista se sustenta sobre nuestras manos de donde salen las riquezas que sirven a los burgueses para comprar a los mercenarios de la pluma y la pistola. Es nuestro trabajo el que permite al patrón despedirnos y seguir en su gran casa con su Mercedes último modelo mientras se vanagloria de ver su bandera ondeando en Bagdad o Trípoli y a sus tropas desfilando por la Castellana.
Los trabajadores y, en especial, la juventud tenemos que organizarnos para luchar por otro modelo social, por un sistema en donde no estemos subordinados a nuestros explotadores y en donde la administración de las cosas no signifique que deba existir un Estado que cuenta con miles de burócratas, de militares, policías, etc. que solo sirven a la burguesía y cuya misión social es mantener el orden establecido.

Para nosotros esa sociedad es el Socialismo, la dictadura revolucionaria del proletariado, en donde son las clases obreras y populares las que organizan su democracia contra las clases explotadoras, para destruir las relaciones sociales que hoy nos impone la dominación capitalista con su paro, su miseria, sus guerras de rapiña, su destrucción del medio ambiente, su opresión sobre los pueblos...

Para ello necesitamos construir una organización que conecte de manera real esos intereses estratégicos con nuestra actividad diaria. Y para ello se necesita de una teoría que nos permita comprender la práctica previa de la lucha de clases, que nos ayude a analizar la rica experiencia de la Revolución Proletaria Mundial, pues la lucha no es nueva y los trabajadores llevamos ya dos siglos enfrentándonos al capital. Y si no somos los trabajadores los que construimos esa teoría sobre nuestra propia experiencia serán las clases dominantes las que utilicen a nuestros combatientes y muertos para sus propios intereses (gran ejemplo nos brinda la memoria histórica fomentada por el Estado, que trata a los obreros revolucionarios de los años 30 como a reformadores del capital y precursores de la Constitución del 78)
Solo con esa teoría, que definimos como socialismo científico, podemos elaborar un Programa Revolucionario que logre conectar realidad presente con objetivo futuro. Pues el programa revolucionario como praxis real de un movimiento político revolucionario organizado pasa necesariamente porque ese programa y ese movimiento tenga unas bases independientes con respecto a las políticas de la burguesía y nos permita mantener la cuestión de la Revolución y el Socialismo no como horizonte lejano y propagandístico, sino como realidad tangible sobre la que nos organizamos.
La construcción de ese movimiento, que es lo que concebimos como Partido Comunista, necesita de la participación activa de los sectores conscientes y combativos de la juventud trabajadora y necesita de esa teoría que nos permita actuar fuera de los cánones establecidos por la ideología dominante en todas sus formas (desde las más reaccionarias hasta las supuestamente progresistas que solo plantean reformar algunas consecuencias del capital y volver al falso bienestar del capitalismo de rostro humano). Es decir que hoy es primordial para la juventud trabajadora organizarse para resolver las tareas políticas y teóricas que tiene nuestra clase social para luego llevarlas a término enfrentándonos directamente al capitalismo y su régimen desde las estructuras sociales y organizativas, de todo tipo, que construyamos como clase revolucionaria que debe encontrar en su experiencia histórica, sintetizada en teoría revolucionaria, y en su posición objetiva en la producción capitalista, las bases para construir el Socialismo y el Comunismo destruyendo al capital.

¡DESTRUYE AL CAPITAL, CONSTRUYE COMUNISMO!

Sobre la expulsión de los colectivos de Almería y Zamora de la UJCE

. viernes, 22 de junio de 2012
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Desde unos meses para aquí la dirección de la UJCE viene preparando la expulsión de los colectivos de Almería y Zamora. El proceso se ha ido alargando en el tiempo no porque la decisión no estuviese tomada (de hecho está decidida de antemano previamente a las formalidades del Comité Central de Mayo), sino porque la dirección de la UJCE se encuentra debilitada y desorientada ante la nueva tesitura política y social y ha tenido que peregrinar por gran parte del mapa político del Estado a fin de “atar todo” antes de promocionar entre las bases el ataque contra nuestros colectivos. Esta atadura no consiste en otra cosa que la de intentar crear una especie de “cordón sanitario” contra el peligro bolchevique, buscando un cobarde “pacto de no agresión política” con camaradas de otras organizaciones para que no se genere un debate teórico y político profundo que perjudicaría al revisionismo de la UJCE, demasiado empantanada en el organicismo y en su inexorable camino hacia la derecha, palabrería a parte, y poco preparada para defender su línea oportunista y revisionista ante cualquiera que plantee el debate en términos marxistas, algo por lo que la dirección tiene que perseverar en el menudeo político entre bastidores
La decisión de expulsión que conocemos desde hace un tiempo, no nos quita el sueño a los comunistas, sin embargo hemos de realizar una serie de puntualizaciones a fin que nuestro conflicto con la dirección de la UJCE no quede en un asunto burocrático, pues como decimos este responde a cuestiones más amplias y que hallan su explicación en una dirección que se encuentra acorralada ante el viraje hacia la izquierda del Movimiento Comunista en el Estado español, que teme a unas bases que cada vez están más conectadas con problemas de índole ideológico y que, sobretodo, teme su aislamiento ante este giro que trae de la mano el crecimiento de unas organizaciones y el surgimiento de otras nuevas.    
Ante la acusación formal realizada por el Comité Central de la UJCE que nos acusa de “desviaciones fraccionalistas” no podemos por menos de reconocer que los colectivos mentados nos hemos organizado de un tiempo hacia aquí como “Fracción Roja” para luchar contra el revisionismo en el seno de la UJCE, cuestión para la cual, ante las sucesivas direcciones revisionistas que censuran todo debate[1] sólo podíamos adoptar la forma de una coordinación “clandestina”.


Cargos de culpabilidad

Reconocida nuestra organización para luchar contra el revisionismo en el seno de la UJCE, son varias las acusaciones que la dirección ha ido añadiendo en el proceso sancionador a fin de engordar la base, dentro de su ordenamiento jurídico, para nuestra expulsión. Poco nos importa lo que piensen o digan los oportunistas de toda laya que ocupan cargos de dirección o que son sus brazos de madera entre la militancia. Pero nos sentimos obligados a dar explicaciones a los militantes honestos que continúan en la UJCE, y al conjunto del Movimiento Comunista. Y también a la clase trabajadora y la juventud ante las cuales no hay que “guardar” las problemáticas del movimiento comunista sino que hay que sacarlas a la luz pues éstas forman parte de la lucha proletaria. Lo que los revisionistas esconden y ocultan o pretenden solucionar con despachos burocráticos ajenos al proletariado, los comunistas lo tratamos y clarificamos sin problema ante el conjunto de la vanguardia y de la clase, pues ello solo puede fortalecer las posiciones de la Revolución y desenmascarar las de la reforma. Por todo esto hemos de reconocer como se concretan las ambiguas acusaciones que la dirección ha estado filtrando, dicho sea de paso, más allá de lo que sus responsabilidades en la UJCE aconsejarían:

- Somos culpables de haber participado en la Escuela Unitaria de Jóvenes Comunistas coadyuvando a la lucha ideológica con otras organizaciones, mientras la dirección de la UJCE se escondía en su sectarismo. También somos culpables de haber organizado multitud de actividades, de charlas, de escuelas de formación, de debates con diversas organizaciones del movimiento comunista abriendo nuevos espacios para el debate, la lucha teórica y el encuentro.
- Somos culpables de contravenir la línea política de la UJCE por estudiar y analizar los más importantes procesos revolucionarios que se están dando en el Mundo, como el que abanderan los camaradas del PCI (M) en India con la Guerra Popular. Además somos culpables de haberla defendido públicamente siendo así consecuentes con el Internacionalismo Proletario que nos demanda la lucha por el comunismo. Algo que, no podemos negar, seguiremos realizando muy a pesar de la dirección de la UJCE de donde en su día salieron graves insultos contra los comunistas indios o los independentistas kurdos que fueron tildados de “agentes de la CIA[2].
- Somos culpables de publicar órganos teóricos, como La Línea Obrera y Espacio Rojo, los únicos que se publicaban desde dentro de la UJCE y que hacen de la formación y el estudio colectivo no algo puntual en la vida militante, sino la constante en torno a la que ha de forjarse cada cuadro comunista. Presentando en ellos estudios sobre diversos temas que nos han llevado indefectiblemente a desarrollar la lucha teórica y política por reconstituir el comunismo de cara a la lucha revolucionaria en el Estado español. En este sentido también hemos de reconocer nuestra culpa por realizar análisis sobre la reforma laboral fomentando con ello el estudio entre la militancia de base, con el objeto de formar cuadros comunistas que sepan manejarse ante las masas en el mayor número de cuestiones posibles y que no actúen como autómatas ante los mandamientos del reformismo oficial.
- Somos culpables de luchar contra el revisionismo y decir abiertamente que el sindicalismo es reformismo y que las organizaciones tras de las que van los oportunistas en cada manifestación no son más que las organizaciones de la aristocracia obrera y que por su contenido de clase defienden intereses contrapuestos a los de las masas proletarias. Hecho por el cual aunque sean atacados hoy por el gran capital sus intereses de clase se siguen identificando con el pacto social que les brindaba el imperialismo y no con la Revolución Socialista, algo que ocurre tanto por ese carácter de clase ligado a los opresores como por la inexistencia de un verdadero y firme referente revolucionario.
- También recae la culpabilidad sobre nuestros huesos porque nos hemos posicionado de manera decidida en contra del cretinismo parlamentario y de todas aquellas prácticas que en las instituciones no son más que el reflejo político de las luchas económicas y que solo hacen que mantener los prejuicios parlamentarios entre sectores de la clase obrera que se ven engañados por quienes dicen representarlos.
- Somos culpables por haber defendido el comunismo científico frente a las desviaciones revisionistas que pretenden cambiar conceptos para cambiar contenidos. Y la mejor muestra de esto la encontramos en nuestras sucesivas controversias en torno al concepto de dictadura revolucionaria del proletariado. Para el revisionismo este es un concepto del pasado que ha de ser cambiado por la última moda que exponga la intelectualidad burguesa en sus escaparates y pueda adornar alguna campaña electoral. Para nosotros sigue siendo el modo más correcto de definir al Socialismo como etapa previa al Comunismo en la que el estado proletario, el estado de nuevo tipo será la democracia de las hondas masas proletarias y la dictadura contra las viejas clases dominantes. Pero las soflamas contra la dictadura del proletariado que hemos visto en cada Congreso, en cada Conferencia, en cada reunión; son tan viejas como la lucha de clases entre proletarios y burgueses. Y aquí los opositores del comunismo no aportan nada nuevo, aunque lo crean así, y no son más que una burda copia de los renegados de cualquier época: Bernstein, Kautsky, Jruschev, Carrillo, etc. y que están tan acostumbrados a tratar con la aristocracia obrera y a pulular por las instituciones del capital que temen como a la peste los resultados de la lucha de clases del proletariado.

Las  vías “políticas” de resolución

      En cuanto a las vías de resolución del conflicto tomadas por la dirección, más que “vías políticas” habría que decir vías administrativas. Cuanto más hemos incidido en el estudio del marxismo más hemos comprendido las contradicciones antagónicas entre el comunismo y la práctica de la UJCE. Todo requerimiento por esta vía, por el debate ideológico, ha sido censurado.
A inicios de 2011 el colectivo de Zamora mantuvo una reunión a petición de la dirección central con el Secretario General de la UJCE y con los secretarios político y de organización de Castilla y León. Los miembros de la dirección se presentaron en Zamora sin ningún orden del día, a pesar de ser ellos quienes promovieron tal reunión[3]. El colectivo de Zamora presentó un análisis sobre su situación que se remontaba a 2009 y esclarecía temas como el de la “Carta a la militancia de la UJCE y al conjunto de organizaciones comunistas del Estado español” que se publicó en marzo de 2010, previa al XI Congreso de la UJCE. El análisis de la citada reunión se centró en una autocrítica del colectivo y una crítica del conjunto de la Unión. Zamora marcó que se había centrado en el estudio y la formación ideológica en detrimento de otras labores, desligándose para ello de lo mandatado por los órganos pertinentes, y que esto era porque la UJCE carecía de plan formativo y la ideología comunista no se tenía en cuenta a la hora de abordar la práctica política. Zamora presentó un modelo de formación “urgente” basado en el estudio colectivo de los clásicos del comunismo ante las importantes carencias teóricas de la militancia. La dirección “tomó en consideración” la crítica y acabada la reunión la Secretaría General se dedicó a propagar la idea entre los militantes de base del Estado de que Zamora había hecho autocrítica por sus “desviaciones teoricistas”, las cuales, por otra parte, nunca se han especificado al colectivo de Zamora, si dejamos de lado los adjetivos carentes de contenido político a que nos tienen acostumbrados aquellos que hacen apología de ignorar todo lo que no saben.
A partir de ahí, en diciembre de 2011, una propuesta para ser cooptados al Comité de Dirección Regional, para cubrir un puesto con el fin de “limar diferencias”,  resume el cómo se concibe la resolución de los problemas ideológicos y políticos: a través de la conciliación burocrática.       
En el caso de Almería, la dirección de la UJCE, la secretaría general, ha mantenido contactos desde principios de año a raíz de la participación de los camaradas en la Escuela Unitaria en Madrid. Fueron muchos los militantes de la UJCE que acudieron a las ponencias de la Escuela, mas fueron los camaradas almeriense quienes realizaron una ponencia como Juventud Comunista de Almería. Este hecho puso en guardia a la dirección, que mientras tenía lugar este primer encuentro juvenil, se dedicaba a certificar que mantiene las siglas históricas de la Juventud Comunista en el estado español, pero no tiene ninguna intención de darles contenido revolucionario a las mismas. Se puso a los camaradas participantes a expensas del “Comité de Garantías y Control” en medio de todo un conjunto de enrevesadas propuestas de la secretaría general para finiquitar el conflicto: desde una carta de autocrítica[4] hasta una salida voluntaria de la UJCE para evitar el mal trago de la expulsión intentando así “salir todos ganando”. Maneras de politiqueo burgués, juego de oportunistas al que los camaradas de Almería no entraron, pues como venimos señalando es el debate ideológico y político el único marco en que se pueden abordar los problemas del movimiento comunista y no en la conciliación burocrática. Porque a fin de cuentas la “salida voluntaria” habría sido ocultar la bancarrota de la dirección de la UJCE que se haya ante la disyuntiva de abrazar completamente el oportunismo dejando a un lado su parafernalia “roja” o, por otro lado, (y como está sucediendo) dedicarse a añadir la palabra socialismo en algunos de sus escritos y consignas a fin de “endurecer” las apariencias para alargar un poco más en el tiempo el proceso de desenmascaramiento a que están siendo llevados por parte de las bases de la organización y de parte del movimiento revolucionario.
Tras esto, la dirección central comunica al colectivo de Almería que pasaría a disposición de la Comisión de Garantías y Control cerrando lo que la dirección de la UJCE llama “vías políticas”.   
Pero estos modos de confundir la política con la burocracia, no son exclusividad de la relación del Comité Central para con los subversivos militantes de Almería y Zamora. Cualquiera que se haya interesado por la no asistencia de la UJCE a la Escuela Unitaria de Madrid, en 2011, ha podido comprobar como la dirección se ha plegado a cualquier debate teórico o político intentando esquivar las preguntas, que solo pueden ser respondidas por el sectarismo y por la confusión política de esta dirección, remitiéndose a “fallos de comunicación” entre los organizadores y la UJCE.

A cuenta del fraccionalismo

Es importante la cuestión del fraccionalismo pues la ignorancia, convertida en dogma por el revisionismo, puede llevar a tildar a nuestra fracción de “trotskista”, cuando nada más lejos de la realidad.
Las fracciones, las corrientes internas en el partido son censuradas en Rusia en el X Congreso Extraordinario del PC (b) en medio de los sucesos contrarrevolucionarios de Cronstadt que anunciaban las dificultades futuras que el país soviético iba a atravesar en forma de lucha de clases al implementar la dictadura revolucionaria del proletariado: En el terreno ideológico defendiendo el sostenimiento de la justa línea de socialismo en un solo país frente a la “revolución permanente” trotskista o las tesis derechistas de Bujarin. En el terreno político emprendiendo la transformación del campo abriendo la guerra contra la clase kulak.
Hasta aquel momento siempre existieron fracciones, es decir, corrientes más o menos organizadas en el seno del partido, primero en el socialdemócrata donde los bolcheviques (los “mayoritarios” durante el II Congreso del POSDR) eran tan solo una fracción (de hecho su “mayoría” se vería truncada poco después). Y posteriormente en el bolchevismo la lucha de dos líneas va a ser constante siendo crucial los momentos de combate entre leninismo y trotskismo que en un país donde la guerra civil está latente, al elevar la Revolución Socialista las contradicciones sociales a su máximo apogeo, se acabarían sancionando por medio de las armas.
Pero siendo justos con la historia política de la clase proletaria no es por esta situación por la que “fracción” se identifica con trotskismo. Esta correlación viene definida por las tesis en torno al partido obrero que formulase el ucranio y que chocan frontalmente con las tesis leninistas de organización, las cuales desconoce la dirección de la UJCE o, al menos, ha de reconocer, jamás ha puesto en práctica, salvo que quiera suscitar la risa entre los sectores organizados de la clase obrera que están en contacto con la experiencia bolchevique.
Para Lenin el partido obrero de nuevo tipo es la unidad entre los principios incólumes de la teoría comunista con el movimiento de masas. Esto no significa que quien se arroga el nombre de vanguardia vaya corriendo tras de todo tipo de movimiento espontáneo para que las masas le permitan repartir su panfleto y, si cabe, introducir alguna consigna que, por fuerza, solo podrá ser reformista. La unión entre teoría y práctica, entre vanguardia y masas requiere de una relación entre ambas de tal modo que la acción de este movimiento político organizado permita superar las condiciones en que se encuentran las masas, es decir, permita al proletariado ejecutar su programa revolucionario a través de sus propias instituciones y organismos, los cuales deben ser un producto consciente del partido revolucionario, como núcleo desde el cual se proyectan concéntricamente los instrumentos de la revolución, implicando a unas masas que difieren tanto en lo cualitativo como en lo cuantitativo.
Y esta unidad que en lo político significa plasmación del Programa Revolucionario, es decir, conquista de la dictadura revolucionaria del proletariado, sea en un barrio, en un pueblo o en un país; en lo organizativo se concreta mediante la concepción del partido como una suma de organizaciones de todo tipo que es desde donde la vanguardia ejecuta, con las masas, la revolucionarización de las condiciones de vida de la clase obrera. Y todo ello detalladamente estructurado por el núcleo dirigente de la Revolución y regido por el más escrupuloso centralismo democrático.
En el otro extremo anida la concepción de Trotski, que sigue las viejas concepciones socialdemócratas en torno al partido obrero. Para Trotski la vanguardia, como destacamento que conoce el marxismo, debe involucrarse en el movimiento espontáneo de las masas y a través de éste ganarse sus simpatías. En definitiva crear “conciencia revolucionaria” desde las luchas reformistas y parciales de la clase obrera, desatendiendo la creación independiente de los distintos organismos de que se valdrá el comunismo para ganar, desde el punto de vista revolucionario, a las masas. En este sentido, Trotski limita al partido revolucionario a ser una FRACCIÓN del movimiento obrero  de masas que se va amoldando a la situación concreta de los movimientos de masas para insertar su mensaje. Por ello en los años treinta llegó a pedir a sus seguidores, o a los que él entendía como tales, que se uniesen a los partidos socialdemócratas para hacerles dar un vuelco en su política. Es decir, que se integrasen en un amplio movimiento de masas, ya encuadradas y reformistas, para dar un golpe de mano y guiarlo hacia “otro tipo” de reivindicaciones. En definitiva reformar un organismo social que se ha construido desde unas bases distintas a las de la revolución proletaria tomando las luchas espontáneas de las masas como principal elemento sobre el que debía incidir una “vanguardia” que no había creado las condiciones políticas para movilizar masas con el Programa de la Revolución.
Esta estrategia “trotskista” de construcción política, pegada a las luchas económicas, es a fin de cuentas la del entrismo sobre el que intentó crear el PCE de Carrillo su movimiento de masas a través de las Comisiones Obreras y la que hoy día aun sostiene la dirección de la UJCE aunque con patéticos resultados, salvo que nuestros ya exdirigentes quieran apuntarse como suyo el tanto de la Huelga General convocada por la vanguardia de la aristocracia obrera en marzo. Y es también la excusa sobre la que se protege la dirección de la UJCE para defender el mantenimiento de la Unión en ese entramado que gestiona (y por tanto ejerce) la dictadura del capital. Ya que el “proyecto estratégico” sigue siendo presentado como un frente a través del cual los “marxistas-leninistas” pueden desarrollar la lucha por el socialismo. Patraña a la que últimamente se ha unido la de tildar, al menos de puertas para dentro, a la organización de los Cayo Lara, Llamazares, Garzón etc. como un “movimiento político de nuevo tipo” en ese empeño que tiene el revisionismo por impregnar algo de “revolucionario”, aunque sea fraseología hueca, a sus viejos esquemas.  

Un debate que no debemos cerrar

Sentado esto y cuando el revisionismo nos pretende dar lecciones sobre “organización leninista” llamamos a la militancia de base a que estudie por sí misma la concepción leninista del partido obrero. Porque el revisionismo se centra en el aspecto organizativo (el cual deforma al observarlo unilateralmente) y se olvida por completo de todo lo que es condición necesaria para poder hablar de centralismo democrático. Porque la dirección de la UJCE se llena la boca con el “leninismo” hablando de la defensa de los estatutos de la Unión para, a continuación, en el terreno de la ideología y la política,  meter una mano entre toda la literatura revisionista “del siglo XXI” que “demuestra” lo “obsoleto” de las teorías políticas de Lenin y la otra en el cesto de las subvenciones estatales vía “proyecto estratégico”.
Algo que se traduce finalmente, tras tantos años de parasitismo ideológico, en una completa falta de formación y en una sonrojante descontextualización de todo debate histórico, que convierte cualquier referencia a la experiencia de la Revolución Proletaria Mundial, en forma de cita, de estos dirigentes oportunistas, en un ejercicio de mal gusto que valida para representar folclore político, pero desautoriza para emprender cualquier empresa política proletaria medianamente seria.
Los colectivos comunistas de Almería y Zamora ya no formamos parte de la UJCE sin embargo seguiremos realizando nuestra lucha contra el oportunismo y el revisionismo que son los principales enemigos que hoy tiene enfrente la clase proletaria. Comprendemos que para alcanzar la unidad comunista es necesaria la escisión con el oportunismo, es imprescindible romper con la teoría y la práctica revisionista. Sin todo ello es imposible pensar en la unidad revolucionaria del proletariado en un movimiento revolucionario organizado.

Acabamos este comunicado en el que hemos querido repasar nuestro proceso de expulsión  instando a los militantes honestos de la UJCE a la sistematización del debate y a la organización. Los revisionistas que nos han expulsado de la UJCE son precisamente los que más daño hacen a la organización pues lejos de promover la formación de cuadros comunistas en las problemáticas de nuestro tiempo, insertadas en la lucha por reconstituir al movimiento comunista como el movimiento revolucionario de la clase obrera, se limitan a guiar a la juventud hacia las posiciones del reformismo que significa, en definitiva, renegar de la lucha revolucionaria y plegarse ante intereses de clase ajenos a los del proletariado.

“¡La unidad es una gran cosa y una gran consigna! Pero la causa obrera necesita de la unidad de los marxistas, y no la unidad de los marxistas con los enemigos y los falseadores del marxismo”

V.I. Lenin

Juventud Comunista de Almería
Juventud Comunista de Zamora
A 22 de Junio de 2012
Estado español



[1] Hasta tal punto llega la histeria revisionista por aplacar cualquier debate de calado, que no le importa realizar todo tipo de maniobras burocráticas, por absurdas que sean. Un ejemplo: durante el último Congreso de la UJCE, en abril de 2010, llegaron al Congreso dos enmiendas sobre IU, de la organización de Castilla y León, que reclamaban que la UJCE se fuese de la coordinadora por ser, su práctica, incompatible con la defensa de los intereses revolucionarios de la clase obrera. Si ya la delegación del CC en la Conferencia de Castilla y León se partió el pecho contra dichas enmiendas remitiéndose al PCE… durante el proceso congresual el debate en torno a IU, se cambió de orden (cosa que no pasó con ningún otro) hasta en tres ocasiones en las que se pasó el debate de una Comisión a otra, mareando la perdiz, hasta que al fin, en la madrugada del domingo se pudo debatir sobre IU. Eso sí, los tiempos se limitaron para la defensa de las enmiendas (no para la Mesa) y se eliminó el derecho a réplica contra la Mesa (algo que no ocurrió con otros debates) defensora de la línea oficial. A pesar del centralismo burocrático, algo más de un 20% de los delegados votó por esas enmiendas.
[2] Cualquiera que asistiese a la última sesión del XI Congreso de la UJCE, cuando las dos Comisiones que se crearon volvieron a unirse para solventar las últimas enmiendas, pudo ser testigo de la bravuconada en cuestión, protagonizada por el que fuera responsable de relaciones internacionales de la UJCE, que para negar cualquier análisis, debate o ejercicio de solidaridad en torno a estos procesos no dudó un solo instante en utilizar la mentira, el insulto y la provocación.  
[3] Concretando un poco más, esta reunión era el inicio de la “ronda de contactos” de la dirección central con los colectivos locales. El Secretario Gral fue acompañado a Zamora de una especie de test o formulario que la militancia debía conocer con tiempo de sobra para responder, tal y como se comentó. No obstante la “rapidez” de la reunión imposibilitó a nuestro exdirigente enviarlas con antelación. 
[4] Nos vemos obligados a hacer aquí un receso. Para la dirección de la UJCE la “autocrítica” no consiste en lo que todo marxista debe entender como tal: en analizar la actuación propia dentro del conjunto de circunstancias en que uno se desenvuelve sacando las conclusiones pertinentes, sean “positivas” o “negativas”, de tal modo que la síntesis sobre esa actuación permita mejorar las actuaciones siguientes. Algo que en este caso significaba reconocer el sectarismo de la UJCE y todos los esfuerzos que la dirección puso en minimizar el encuentro de diciembre, así como sacar a relucir los límites de la línea de construcción política de la UJCE. Para la dirección de la UJCE la “autocrítica” de los colectivos ha de limitarse a dar salves a sus dirigentes y reconocer los pecados cometidos.

Por los derechos de la mujer trabajadora

. viernes, 9 de marzo de 2012
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Llegamos a este 8 de marzo en un contexto de crisis económica que pone en jaque los derechos de las mujeres. La celebración de este día no debe ser entendida como un acto de celebración propiamente dicho, sino que debe ser entendida como una jornada en la que todo el mundo debe reivindicar unos derechos que, a día de hoy, se encuentran en el corredor de la muerte. Y digo que todo el mundo debe hacerlo, puesto que no debemos caer en el error de sobreentender que es solo papel exclusivo de la mujer el defender sus propios derechos, sino que debemos verlo como parte principal de la lucha de los derechos del conjunto de la clase trabajadora a la que pertenecen, y por ello, el apoyo a esa lucha no debe distinguir de géneros.

Es ya sabido que el contexto de crisis del capital en el que nos encontramos, ha arrasado con la inmensa mayoría de la clase trabajadora pero, en concreto, la situación de la mujer y sus derechos por la igualdad, están siendo especialmente afectados. Esta afirmación la basamos en las distintas actuaciones que el actual gobierno capitalista del PP está llevando a cabo. En primer lugar, la nueva Reforma Laboral que fue aprobada el pasado día 10 de febrero, representa un grave impacto para la clase trabajadora puesto que perjudica la negociación colectiva y la regulación de las relaciones laborales. Así, la Reforma, afectaría a convenios logrados anteriormente en derechos de conciliación de la vida personal con la vida profesional, y por ello, este hecho perjudica seriamente al género femenino, porque aunque no nos guste reconocerlo, aun la mujer sigue siendo la principal encargada del trabajo doméstico. Además, dicha Reforma Laboral, fomenta la ejecución de horas extras en los tipos de contratos a tiempo parcial, lo que supone precarizar aun más si cabe la realidad laboral de las mujeres, puesto que el mayor porcentaje de personas que poseen estos tipos de contratos son, precisamente, ellas, y en concreto, ese porcentaje es del 77%. Por otra parte, quedan suspendidas las bonificaciones para la reincorporación de mujeres tras la baja por maternidad o excedencia, lo que supone también una exclusión del mundo laboral en toda regla.

En segundo lugar, cabe destacar la propuesta de modificación de la ley de interrupción voluntaria del embarazo. Se trata de un paso atrás en el derecho de la mujer a su libre poder de elección, el libre control de su cuerpo y de su sexualidad.

En un tercer lugar, conociendo las alarmantes cifras de víctimas por violencia de género y sabiendo los recientes datos sobre la brecha que diferencia el salario de mujeres frente al de hombres, brecha que en España es del 16%, es nuestro deber denunciar la política de recortes que este gobierno capitalista está realizando sobre las diversas áreas de la mujer destinadas a la igualdad de género que, si ya antes representaba una asignación insignificante de los presupuestos, puesto que ésta rozaba escasamente el 1% del total, ahora esos recortes han sido disminuidos hasta un 45% en provincias como Málaga, mientras que en Almería, la segunda provincia española con la cifra más alta en víctimas por violencia de género, la disminución ha sido del 16%.
Estas son algunas de las evidencias del supuesto estado de igualdad del que también el gobierno anterior venía presumiendo, pero la realidad demuestra que esa igualdad era ficticia, y que los logros no son más que eso, pura ficción para el capitalismo. Por tanto, no nos engañemos. Confiar en reformas dentro de este sistema, significa seguir confiando en la opresión sobre la mujer. Esto se debe al “matrimonio por conveniencia” existente entre el sistema capitalista y el modelo patriarcal. El modelo patriarcal responde a un esquema de relaciones sociales, las cuales, están determinadas por los modelos de producción. La necesidad de un sistema patriarcal se consolida por la propiedad privada de los medios de producción. Y, la ya existente división sexual del trabajo, define a los varones como propietarios de dichos medios. El modelo de dominación patriarcal, pretende restringir la libertad sexual de la mujer, para ello, asegurar una línea hereditaria que permita la descendencia varonil y la herencia de dicha propiedad privada. Por ello, el matrimonio entre hombre y mujer, para el sistema patriarcal, simplemente significa la limitación de la sexualidad de la mujer a la exclusividad de su marido. Además, al quedar el hombre en dominación de los medios de producción, también se queda encargado de controlar la economía del conjunto de la sociedad, hecho por el cual, a lo largo de la historia, se ha venido limitando el acceso de la mujer al control de la economía.

Desde el siglo XVIII, ha sido papel fundamental de la lucha de diversas olas y corrientes feministas el poner en entredicho ese modelo patriarcal, denunciar sus injusticias para la mujer y reivindicar la igualdad de género. Debemos reconocer que esa lucha ha ocasionado pequeños logros en concesión de derechos a la mujer, pero logros incompletos, que sólo han servido para apaciguar a dichos movimientos y concederle terreno a un sistema capitalista que sólo entiende la explotación del hombre por el hombre o, en este caso, quizás esté mejor dicho, el de la mujer por la mujer. Además, a día de hoy, el sistema capitalista, sigue poniendo de manifiesto su represión a la mujer en hechos como la violencia de género, la prostitución, su falta de independencia económica, la división sexual de los trabajos, la precariedad laboral de la mujer, o en la transmisión de valores patriarcales a través del control de la educación o de los medios de comunicación.

Por ello, las y los comunistas debemos ver claramente la existencia de ese matrimonio por conveniencia que constituyen el modelo patriarcal con el sistema capitalista y que la lucha contra uno debe estar unida obligatoriamente, con la lucha hacia el otro. Así, la lucha por la igualdad de la mujer, debe ligarse a la lucha de clase, siendo la libertad e igualdad de la mujer, el eje y la fuerza central de la lucha de la clase trabajadora. Esto quiere decir, que el feminismo debe empapar todas nuestras fuerzas, formando parte del primer nivel de acción en esa lucha de la clase trabajadora. El apoyo a las reformas dentro del sistema si bien, tácticamente, pueden tener efecto, estratégicamente, significará al retorno de nuestras manos vacías, por ello:

¡SUMEMOS NUESTRA CONSCIENCIA A LA LUCHA CONTRA EL CAPITALISMO! ¡POR EL SOCIALISMO!

Movilización 29 de febrero

. martes, 28 de febrero de 2012
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El próximo miércoles 29 de febrero se ha convocado por parte del CES (Confederación Europea de Sindicatos) en toda Europa movilizaciones en contra de los recortes . En España, será en contra de la Reforma Laboral. En Almería será a las 20:00h En puerta Purchena.


El pasado 10 de febrero, se presentó la reforma laboral, a modo de real decreto. Que trata principalmente de satisfacer los intereses de los empresarios de España y Europa, a costa de los derechos de los trabajadores de la siguiente manera:

-Ampliar el papel de las ETTs, sin señalar limitación alguna para ellas.

-Fomenta el contrato para la formación y aprendizaje, de una duración máxima de dos años y un MÁXIMO del 75% del salario, ampliando la edad hasta los 30 años.

-Contrato indefinido de apoyo al emprendedor (PYMES y Autónomos) que contará con UN AÑO de periodo de pruebas (año durante el cual el trabajador podrá ser despedido sin coste alguno).

-Fomenta el contrato a tiempo parcial con posibilidad de horas extras.

-Mayor flexibilidad, modificación de la jornada, del horario, movilidad, sistema de rendimiento. Se puede reducir la jornada de trabajo o suspender el contrato sin los tramites administrativos anteriores.

-Bonificación del 50% a la Seguridad Social para las empresas con dificultades que suspendan el contrato de trabajadores.

-Se fomenta los convenios de empresa que tendrán mayor rango que los convenios superiores.

-Se facilita a las empresas “con problemas” no hacer caso del convenio superior (descuelgue), se debe de negociar un nuevo convenio en dos años, si no se quedaran sin convenio.

-Posibilidad de que los organismos y entidades que forman parte del sector público invoquen causas económicas, técnicas, organizativas y de producción para la extinción del contrato.

-Para los contratos indefinidos, la indemnización por despido improcedente pasa a 33 días/año con un máximo de 24 mensualidades.

-Para el despido objetivo, la indemnización pasa a los 20 días/año con un máximo de 12 mensualidades.

-El fondo de garantías salarial solo cubrirá despidos de PYMES .

-Los desempleados que estén cobrando el desempleo se intentara que hagan servicios de interés a la comunidad.

-Se elimina la vinculación del grado de absentismo del trabajador a la plantilla para justificar el absentismo como causa de despido. A partir de ahora sólo se tendrá en cuenta el absentismo del trabajador.

Ante estos recortes desde la UJCE-Almería llamamos a la manifestación del 29 de febrero a las 20h en la Puerta de Purchena.

Esta reforma se realiza en un contexto de crisis estructural del capitalismo, causada por la sobreproducción, en diversos sectores productivos, destacando el de la construcción. Por lo que la burguesía busca readaptar su producción a la nueva realidad, lo que la lleva a destruir medios productivos, condenando al paro a más de 5 millones de trabajadores.

Hay que destacar que el sistema capitalista no se puede humanizar, por mucho que distintas organizaciones busquen salidas por la “izquierda”, el capitalismo tiene sus propias reglas, y siempre buscará el máximo beneficio con la mínima inversión, y para ello se sirve de su aparato de dominación de clase, el estado y las caras más visibles de este, es decir el gobierno, sea del signo político que sea, por ello es que la única salida que nos a la clase trabajadora, es organizarnos, luchando contra este por nuestros intereses. La burguesía sin la clase trabajadora no es nada, pero nosotros y nosotras

podemos y debemos prescindir de ellos, de los que nos condenan a la explotación del hombre por el hombre para beneficio de unos pocos.

Por ello la única alternativa es la la lucha por un sistema basado en una verdadera democracia donde sea la clase trabajadora la que decida, basada en una democracia económica y política de los trabajadores.

Debido a ello llamamos a la movilización, a la huelga general, por la clase trabajadora y el socialismo.

Manifestación 19-febrero Puerta Purchena 10:30

. sábado, 18 de febrero de 2012
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El pasado 10 de febrero, se presentó la reforma laboral, a modo de real decreto. Que trata principalmente de satisfacer los intereses de los empresarios de España y Europa, a costa de los derechos de los trabajadores de la siguiente manera:

-Ampliar el papel de las ETTs, sin señalar limitación alguna para ellas.

-Fomenta el contrato para la formación y aprendizaje, de una duración máxima de dos años y un MÁXIMO del 75% del salario, ampliando la edad hasta los 30 años.

-Contrato indefinido de apoyo al emprendedor (PYMES y Autónomos) que contará con UN AÑO de periodo de pruebas (año durante el cual el trabajador podrá ser despedido sin coste alguno).

-Fomenta el contrato a tiempo parcial con posibilidad de horas extras.

-Mayor flexibilidad, modificación de la jornada, del horario, movilidad, sistema de rendimiento. Se puede reducir la jornada de trabajo o suspender el contrato sin los tramites administrativos anteriores.

-Bonificación del 50% a la Seguridad Social para las empresas con dificultades que suspendan el contrato de trabajadores.

-Se fomenta los convenios de empresa que tendrán mayor rango que los convenios superiores.

-Se facilita a las empresas “con problemas” no hacer caso del convenio superior (descuelgue), se debe de negociar un nuevo convenio en dos años, si no se quedaran sin convenio.

-Posibilidad de que los organismos y entidades que forman parte del sector público invoquen causas económicas, técnicas, organizativas y de producción para la extinción del contrato.

-Para los contratos indefinidos, la indemnización por despido improcedente pasa a 33 días/año con un máximo de 24 mensualidades.

-Para el despido objetivo, la indemnización pasa a los 20 días/año con un máximo de 12 mensualidades.

-El fondo de garantías salarial solo cubrirá despidos de PYMES .

-Los desempleados que estén cobrando el desempleo se intentara que hagan servicios de interés a la comunidad.

-Se elimina la vinculación del grado de absentismo del trabajador a la plantilla para justificar el absentismo como causa de despido. A partir de ahora sólo se tendrá en cuenta el absentismo del trabajador.

Ante estos recortes desde la UJCE-Almería llamamos a la manifestación del 19 de febrero a las 11h en la Puerta de Purchena.

Esta reforma se realiza en un contexto de crisis estructural del capitalismo, causada por la sobreproducción, en diversos sectores productivos, destacando el de la construcción. Por lo que la burguesía busca readaptar su producción a la nueva realidad, lo que la lleva a destruir medios productivos, condenando al paro a más de 5 millones de trabajadores.

Hay que destacar que el sistema capitalista no se puede humanizar, por mucho que distintas organizaciones busquen salidas por la “izquierda”, el capitalismo tiene sus propias reglas, y siempre buscará el máximo beneficio con la mínima inversión, y para ello se sirve de su aparato de dominación de clase, el estado y las caras más visibles de este, es decir el gobierno, sea del signo político que sea, por ello es que la única salida que nos a la clase trabajadora, es organizarnos, luchando contra este por nuestros intereses. La burguesía sin la clase trabajadora no es nada, pero nosotros y nosotras

podemos y debemos prescindir de ellos, de los que nos condenan a la explotación del hombre por el hombre para beneficio de unos pocos.

Por ello la única alternativa es la la lucha por un sistema basado en una verdadera democracia donde sea la clase trabajadora la que decida, basada en una democracia económica y política de los trabajadores.

Debido a ello llamamos a la movilización, a la huelga general, por la clase trabajadora y el socialismo.

La UJCE-Almería también hizo un analisis sobre la reforma laboral:

El viernes 10 de febrero el gobierno del PP aprobó la reforma laboral, que nos disponemos a analizar a continuación, esta no es fruto de lo malo malísimo que es este gobierno de turno encargado de ser la cara visible del estado burgués (para que así se dirija hacia este, el lógico descontento social, en vez de hacia el estado en su conjunto). Esta reforma laboral nace de la lucha de clases, que en el momento actual es de defensiva para la clase obrera, puesto que está absolutamente dividida , desorganizada y falta de objetivos. Motivo por el que la tarea fundamental es dotarla de la organización que necesita para alcanzar sus intereses objetivos, el socialismo y pertrecharla del socialismo científico única ciencia que la guiará hacia su emancipación revolucionaria. Por lo que el actual objetivo del Movimiento Comunista Español se sitúa en desarrollar y reconstruir dicha organización, El Partido de la Revolución, a través de los diferentes destacamentos que componen el MCE, para esto es necesaria la Lucha de Dos Líneas, en torno a los principios del Socialismo Científico, lo que conlleva un esfuerzo de cada destacamento por estudiar y desarrollar estos principios en la realidad concreta, no solo de las tareas inmediatas, si no en su conjunto, El Programa Revolucionario, incluyendo cuestiones muy olvidadas por el MCE, tales como la lucha armada y su aplicación en el Estado Español o la transición hacia el comunismo; para posteriormente contrastarlas con otras organizaciones y que se pueda dar el proceso dialéctico.

No se podría entender la reforma laboral, sin analizar la actual crisis estructural del capitalismo que nace por la sobreproducción inevitable que se da en el sistema, en este caso se dio fundamentalmente en la vivienda, hasta que era insostenible la contradicción entre las que se producían y las que se podían comprar, esta contradicción estalló como no puede ser de otra forma, quedándose millones de viviendas bacías o a medio construir mientras, miles de trabajadores/as de la construcción engrosaban las filas del paro, es de destacar, que la sobreproducción no solo se dio en este sector, si no en muchísimos otros como el automovilístico, así mismo el capital bancario estaba estrechamente relacionado con la construcción y los demás sectores (la fusión del capital bancario con el industrial es una de las características del imperialismo) tanto en la producción como en el crédito al consumo, por lo que fue el siguiente infectado y fácilmente de ahí se contagiaron el resto de sectores, incluyendo por supuesto el propio aparato de dominación de clase, El Estado, que contó con una disminución del ingreso y aumento de los gastos, prostituyéndose al capital internacional, especialmente proveniente del polo imperialista de la UE, a cambió de crédito (a devolver con gigantescos intereses) y a legislar en favor de los poseedores de capital, la burguesía, quienes ven en la disminución del salario indirecto (como la indemnización por desempleo) y el directo, un mecanismo para mejorar sus beneficios en mitad de la tempestad de la crisis. Así mismo es de señalar que no solo la burguesía española, fué la que busca capitales en el extranjero, que también, si no que la burguesía internacional presiona al estado para que busque estos capitales, con medidas tales como obligarles a reducir el déficit, u otras medidas que dificilmente pueda cumplir España (al igual que otros paises imperialistas de segundo orden como Grecia) esto tiene como objetivo principal presionar para que se aseguren las condiciones por las cuales la burguesía española y extranjera asentada en nuestro pais obtengan mayores beneficios en perjuicio de los/as trabajadores/as mediante las reformas laborales principalmente, así como que se vea el contraste entre España y el centro imperialista de la UE, principalmente Alemania, lo cual causa un aumento del precio del bono español, lo que ofrece cuantiosísimas ganancias a los capitalistas que invierten en el.

Así es como llegamos a la reforma laboral del gobierno del PSOE, que supuso uno de los más duros ataques a las conquistas históricas de la clase trabajadora, y es que la simple reforma que mejora los derechos de los trabajadores y trabajadoras cuesta años y sangre conseguirla pero minutos en perderla, con la única contestación de una tibia Huelga General a la que llamaron los sindicatos de la aristocracia obrera.

Es de señalar así mismo las intoxicaciones y mentiras que rodean a este nuevo ataque contra los únicos que creamos valor, los y las trabajadores y trabajadoras; como por ejemplo las sospechas de que el gobierno falseara el déficit hinchándolo, de forma que pueda justificar estos retrocesos, o las afirmaciones desde diferentes medios y la gran burguesía de que está creará empleo, afirmación, más que demagoga puesto que como todos sabemos, los empresarios buscan por todos los medios poder despedir al mayor número de trabajadores posibles, ya que por la sobreproducción no son capaces de vender todo lo que producen y es de lógica lo que pasará cuando se facilite aun más el despido.

La actual reforma laboral va muy en la línea de la anterior reforma, basándose en disminuir el coste del despido, asegurar que la burguesía pueda reajustar su estructura empresarial mediante la flexibilidad laboral, ampliar el mercado de las ETTs para la distribución de plusvalía hacia estas (obtenidas de disminuir el coste de la mano de obra del o de la trabajador/a) a cambio de un ahorro en capital fijo y variable (salarios y medios de producción) por parte de la empresa para la que finalmente presta su fuerza de trabajo el obrero y dividir a la clase obrera favoreciendo que las empresas puedan descolgarse del convenio y favoreciendo los convenios de empresa.

Las principales medidas que impone la actual reforma laboral son:

-Ampliar el papel de las ETTs, donde no se señala ninguna limitación como anteriormente tenía en trabajos con mayores riesgos

-Fomenta contratos para la formación y aprendizaje, de una duración máxima de dos años y con un MÁXIMO del 75% del salario, ampliando la edad máxima hasta los 30 años para acceder a el y pudiéndose usar en todos los sectores.

-Contrato indefinido de apoyo al emprendedor (PYMES y Autónomos) que contará con UN AÑO de periodo de pruebas (año durante el cual el trabajador podrá ser despedido sin coste alguno), la empresa podrá deducir a la fiscalía 3000 € cuando contrate al primer trabajador bajo esta modalidad, los empresarios podrán deducir fiscalmente, el 50% de lo que cobrase el trabajador del paro durante un año.

-Fomenta el contrato a tiempo parcial con posibilidad de horas extras.

-Mayor flexibilidad, como la modificación de la jornada, del horario, movilidad, sistema de rendimiento. Se puede reducir la jornada de trabajo o suspender el contrato sin los tramites administrativos anteriores.

-Bonificación del 50% a la Seguridad Social para las empresas con dificultades que suspendan el contrato de trabajadores, es decir los empresarios que despidan pagarán menos .

-Se fomenta convenios de empresa que tendrán mayor rango que los convenios superiores.

-Se facilita a las empresas “con problemas” no hacer caso del convenio superior (descuelgue)

se debe de negociar un nuevo convenio en dos años, si no se quedaran sin convenio.

-Se abre la posibilidad de que los organismos y entidades que forman parte del sector público invoquen causas económicas, técnicas, organizativas y de producción para la extinción del contrato.

-Para los contratos indefinidos, la indemnización por despido improcedente pasa a 33 días/año con un máximo de 24 mensualidades.

-Para el despido objetivo, la indemnización pasa a los 20 días/año con un máximo de 12 mensualidades.

-El fondo de garantías salarial solo cubrirá despidos de PYMES

-Los desempleados que estén cobrando el desempleo se intentara que hagan servicios de interés a la comunidad

-Se elimina la vinculación del grado de absentismo del trabajador a la plantilla para justificar el absentismo como causa de despido. A partir de ahora sólo se tendrá en cuenta el absentismo del trabajador.

Es de destacar también que le darán a los desempleados que monten una empresa por cuenta propia el subsidio por desempleo capitalizado (es decir de una sola vez), esto es una contradicción con la tendencia imparable hacia el monopolio en el imperialismo, que además se agudiza en época de crisis, lo vemos continuamente al ver que mientras las pequeñas empresas cierran sus puertas, son absorbidas por grandes monopolios, ya que las primeras no tienen la capacidad de competir con los segundos, de forma que la inmensa mayoría de estas empresas nuevas acabarán absorbidas por las grandes empresas, de ésta forma se proletarizará esta nueva capa de pequeña burguesía, pero con peores condiciones, ya que los autónomos tienen menos derechos en cuanto a protección por desempleo por ejemplo, esto así mismo provocará un empobrecimiento bestial de esta nueva capa repercutiendo sobre el consumo lo que agravará la situación de la crisis aún más.

Estas medidas exigidas por la burguesía estatal e Internacional, no van a solucionar la crisis, ya que esta es intrínseca al capitalismo y producto evidente de sus propias leyes. Las únicas salidas a la crisis son o bien la salida revolucionaria de este sistema de explotación del hombre por el hombre y la socialización de los medios de producción, junto a la democracia obrera en todos los ámbitos, regulándose la economía según las necesidades y objetivos sociales, de forma que los intereses de unos pocos no dicten la vida de la mayoría o justo lo contrario, seguir destruyendo medios de producción, agudizando la opresión y explotación de los y las trabajadores y trabajadoras, condenando al desempleo a más y más trabajadores/as como ya prevé el propio gobierno.

Así mismo los comunistas tenemos que denunciar las consignas y discursos interclasistas de una forma prioritaria, pues estas aunque se camuflen mejor o peor, siempre en última instancia favorecen a la burguesía a la vez que confunden y apartan al proletariado de sus intereses, pues en la lucha de clases no hay punto medio, todo lo que sea rebajar el contenido socialista, no hace más que apuntalar el sistema. De esta forma las consignas que apunten a una salida de

izquierdas, o las que dan esperanza para que votando a una determinada fuerza política se pueda encontrar una salida favorable a las amplias masas, no hacen más que engañar al proletariado creándole falsas esperanzas en el sistema.

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